¡Estamos ya dispuestos a volver!

Queridos aficionados al Café Filosófico:


¡No os hemos olvidado desde aquel último domingo del 1 de marzo de 2020! Hace tiempo que estamos barajando la posibilidad de volver a nuestras suculentas y estimulantes tardes de domingo dedicadas a los debates filosóficos, a poder pensar en voz alta y a compartir ideas en una ambiente cálido y acogedor.

¡Esperamos que vosotros también lo hayáis echado de menos!

Ahora que la pandemia está amainando y que las autoridades han permitido las actividades en lugares abiertos y cerrados, nos gustaría volver a la tarima del Café Libertad 8, que hace ya meses que ha retomado su programación habitual, con la previa y debida ventilación del lugar y el uso escrupuloso de las mascarillas, por supuesto.

Si la cosa no se pusiera fea en las próximas semanas, nuestra idea es volver con los cafés filosóficos a partir del próximo mes de enero. Ya tenemos pensados los temas de los primeros meses del 2022, sobre los que os iremos informando en las semanas venideras.

Poco más: esta entrada era solo para avisaros de que volveremos en breve, muy probablemente el domingo 30 de enero de 2022. Y con muchas ganas, que esperamos sean compartidas por todos vosotros.

Café 88. La ciencia: ¿el gran mito contemporáneo?

Domingo 1 de marzo de 2020, 18:00h.

Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).

Comenzamos puntualmente a las 18:00 h. y el aforo máximo se alcanza con rapidez, por lo que os invitamos a venir con al menos 20 minutos de anticipación.

 

Desde que, allá por el siglo XVII, la ciencia moderna estableciera sus fundamentos racionales y estrictamente empiristas, vinculados a la experiencia puramente material de las cosas, demostrable y medible en el laboratorio, todo ha sido un continuo fortalecimiento de su particular punto de vista frente a la realidad, supuestamente objetivo, que excluye, paradójicamente, aquello que lo crea, es decir, la propia mente humana, acusada de perniciosa subjetividad.

 

Ese progresivo endiosamiento de la mirada científica ha tenido como principales cómplices a la técnica, con su incuestionable y decisiva mejora del bienestar del ser humano, y también a gran parte de la filosofía, prisionera desde los mismos comienzos del racionalismo cartesiano. Y aunque ha habido excepciones entre los filósofos, parece como si, desde que el ilustrado doctor Johnson le pegase la célebre patada a una piedra para demostrar su incontestable existencia, todo lo inmaterial hubiese pasado a mejor vida en favor de lo tangible y medible.

 

Sin embargo, ese materialismo extremo de la ciencia empezó a resquebrajarse con la llegada del siglo XX, cuando muchos de aquellos fundamentos incuestionables dejaron de serlo con la teoría de la relatividad y la física cuántica. De repente, la mente volvió a la palestra como un actor esencial en la conformación de la realidad conocida de la mano del propio Einstein, Planck o Heisenberg y, por el lado filosófico, de la fenomenología, el existencialismo y la hermenéutica, al tiempo que filósofos de la misma ciencia, como Kuhn y Feyerabend, la caracterizaban como una ideología más, muy beneficiosa a nivel material, pero nefasta en la aspiración a conformar un mundo basado en la vivencia real, participativa y empática de las cosas.

 

En cualquier caso, no podemos decir que esa crítica del cientifismo haya ido muy lejos. Hoy en día, parece que ha terminado por imponerse ese pensamiento materialista del doctor Johnson y ahí está este mundo abrumadoramente dominado por la tecnología que además extiende su materialismo militante a la propia mente humana, reduciéndola a simple computación, supuestamente reproducible en breve por las máquinas.

 

Parece que ya no podemos ser otra cosa que esa escoria del universo de la que hablaba Stephen Hawking, que además, para algunos, tiene los días contados frente a los robots del futuro, que serán, al parecer, mucho más inteligentes y creativos. Sin embargo, quizás esa visión cientifista y tecnológica de la realidad ha llegado a tal nivel de inhumanidad que desvela su carácter de leyenda, de gran mito contemporáneo que determina toda nuestra existencia igual que las mitologías de la Antigüedad conformaron la realidad egipcia o griega.

 

En España, tenemos la suerte de contar con alguien que explica todo esto divinamente y, concretamente nosotros tendremos la suerte de charlar con él en nuestro próximo café-filo. Se trata de Juan Arnau, reconocido filósofo y astrofísico, autor de libros como La fuga de Dios. Las ciencias y otras narraciones, Manual de filosofía portátil o Historia de la imaginación, recién publicado, además de desvelador de la “otra cara” de personajes tan importantes como Newton, Leibniz, Berkeley o Spinoza, silenciada por la leyenda oficial, en diferentes libros como El sueño de Leibniz o El cristal de Spinoza.

 

La ocasión merecía que cambiáramos nuestro planteamiento habitual de debate con varios ponentes por una charla en profundidad con este único invitado.

 

Invitado

Juan Arnau. Astrofísico que, insatisfecho con la explicación científica del cosmos, buscó otras respuestas en el pensamiento oriental, para lo cual aprendió sánscrito con el fin de leer de primera mano sus textos, a partir de los cuales escribió ensayos como Cosmologías de India o Leyenda de Buda. Más recientemente, ha publicado reconocidos ensayos como La fuga de Dios o Manual de filosofía portátil (último finalista del Premio Nacional de Ensayo), aparte de su trilogía de “ficción filosófica” sobre los filósofos Spinoza, Berkeley y Leibniz.

 

Moderan:

Diego Moya y Ramiro Ribeiro.

Café 87. ¿Hay sentido fuera del relato ? La narración: ¿única fuente de sentido?

Domingo 26 de enero de 2020, 18:00h.

Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).

Comenzamos puntualmente a las 18:00 h. y el aforo máximo se alcanza con rapidez, por lo que os invitamos a venir con al menos 20 minutos de anticipación.

De izquierda a derecha, el moderador, José Manuel Lucía, Marifé Santiago, Ángeles Egido León y Enrique Galán en un momento del apasionante debate.

Con esta pregunta, queremos indagar en la fuerza que tiene la narrativa. Sabemos que es esencial y definitoria para el ser humano, pero ¿hasta qué punto?

El relato sería la forma por la cual el ser humano se hace con lo heterogéneo de su experiencia, atribuyéndole sentido y coherencia.

Para Paul Ricoeur, la forma narrativa es una potente manera de instaurar el orden: organiza lo difuso de una acción o de una experiencia y articula la confrontación entre el ser humano y el mundo. Es el éxito de la inteligibilidad.

De manera similar lo expresa Propp, diciendo que el relato es una carga «significante» obtenida a partir de elementos dispersos en el tiempo y el espacio.

¿De ahí que podamos concluir que la narrativa es una de las mejores formas de conocerse y de darnos una identidad?

¿Tiene sentido vivir sin relatar de alguna forma lo que nos pasa, sin articular una historia sobre ello? «Vivir para contarla», había titulado sus memorias Gabriel García Márquez. ¿Es realmente así? ¿Nuestra vida no tiene sentido si no fuera porque la estructuramos en un relato?

En nuestra época, en que el storytelling parece un nuevo mantra, ¿no estaríamos dando una dimensión exagerada al recurso narrativo? ¿Realmente el storytelling lo abarca todo? ¿No será también una forma disimulada de imponernos patrones y pautas de entendimiento del mundo, marketing incluido?

¿Hay otras formas de darle sentido a las experiencias humanas que no pasen por la narrativa?

¿Cuáles son en definitiva los límites de la producción de relatos?

Ponentes

Para abordar este debate, contamos con la participación de cuatro valiosos ponentes, que abordarán el relato desde diferentes disciplinas (por orden alfabético de apellido):

Ángeles Egido León. Catedrática de Historia Contemporánea de la Facultad de Geografía e Historia en la UNED

Enrique Galán. Psicólogo y psicoanalista junguiano.

José Manuel Lucía. Catedrático de Filología Románica de la Universidad Complutense y Vicedecano de Biblioteca, Cultura y Relaciones Institucionales de la Facultad de Filología.

Marifé Santiago. Escritora y Doctora en Doctora en Filosofía, es profesora Titular de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Modera

François Musseau