Café 83. Tocata y Fuga: ¿Nos vamos de la tierra?

Domingo 9 de junio de 2019, 18:00h.

Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).

Comenzamos puntualmente a las 18:00 h. y el aforo máximo se alcanza con rapidez, por lo que os invitamos a venir con al menos 20 minutos de anticipación.

 

¿Abandonaremos la tierra? ¿Realidad o ciencia ficción?

En los últimos tiempos se ha ido extendiendo la idea de que en algún momento no muy lejano tendremos que dejar la Tierra. Las redes sociales, Internet y el cine tratan de ello como una posibilidad nada peregrina. Lo que antes pertenecía casi en exclusiva a la ciencia ficción, hoy en día se ve, con una tecnología cada vez más refinada y segura de sí misma, como algo factible.

¿Apuntan las misiones astronómicas de las últimas décadas en esta dirección? Lo cierto es que los astrónomos no dejan de rastrear el espacio en busca de planetas similares al nuestro, al tiempo que los astrofísicos contemplan la posibilidad de regenerar de forma artificial la atmósfera de Marte con el fin de hacerla parecida a la nuestra.

En cualquier caso, todo lo referente al abandono de nuestro planeta se presenta normalmente de forma catastrofista, como necesidad tras el choque de meteoritos con la Tierra, erupciones volcánicas fatales y las clásicas invasiones extraterrestres. Frente a ello, en nuestro café intentaremos salir del reiterado circulo vicioso de este tipo de planteamientos, en favor de otros puntos de vista más consistentes.

Para eso, la estructura musical de la fuga nos ha ayudado a organizar este debate en capas superpuestas de temas concomitantes, consiguiendo así evitar planteamientos simplistas. Partiremos así de los aspectos y tendencias del ser humano que le han empujado a viajar y moverse desde épocas en las era realmente difícil, hace unos 50.000 años, hasta llegar a nuestros días, pasando por las construcciones ideológicas que lo han hecho posible, en las que ciencia, política y arte se mezclan de forma irremediable.

¿Seremos capaces en nuestro café de adelantarnos a estos retos, comprendiendo desde el principio que las amenazas no vienen de fuera, sino de nosotros mismos como seres humanos y, en conjunto, como especie?

Para conseguirlo, contaremos con dos astrofísicos que nos hablarán, desde enfoques diferentes, de sus puntos de vista, no solo como científicos, sino también como seres conscientes que se hacen preguntas desde su posición privilegiada en la observación del universo. Asimismo, incorporaremos también, en el otro extremo del conocimiento, a un artista que desde sus inicios ha estado vinculado a los temas cósmicos. Y con un ecologista, de evidente interés para diagnosticar el estado de habitabilidad de la tierra.

Ponentes

Luis Méndes. Astrofisico. Doctor en física por el Instituto Superior Técnico de la Universidad Técnica de Lisboa 

Michel G.Breitfellner. Estudió astrofísica en la Universidad de Viena, Austria. Desde 1994 trabaja para la Agencia Espacial Europea (ESA)

Javier Raboso. Especialista en sociología del territorio (demografía, migraciones, urbanismo, desarrollo rural, etc.) y analista de movimientos sociales y acción colectiva. 

Modera

Diego Moya

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Café 82. Democracia, ¿crisis o agonía?

Domingo 31 de marzo de 2019, 18:00h.

Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).

Comenzamos puntualmente a las 18:00 h. y el aforo máximo se alcanza con rapidez, por lo que os invitamos a venir con al menos 20 minutos de anticipación.

La democracia como sistema político, aparentemente, es un proyecto de éxito. Según el último “Índice de democracia” elaborado por The Economist, solo 53 de 167 países en el mundo se califican como regímenes autoritarios; el resto son democracias o sistemas híbridos. En 1991 el número ascendía a 76. Según Fukuyama, la democracia liberal supone el fin de la historia, en tanto se trata de un régimen no mejorable que permite que cada uno plantee y, eventualmente, obtenga las reivindicaciones de reconocimiento necesarias para una vida digna y vivible.

Y, sin embargo, en los últimos años la democracia mundial emite señales que suscitan estupefacción general. Las elecciones perfectamente democráticas de Trump, Bolsonaro, Netanyahu y Orban, el crecimiento de la Lega Nord y los partidos parafascistas de Francia, Holanda, Alemania y el este de Europa, el referéndum sobre el Brexit, la hegemonía de China con su modelo de mercado sin democracia, etc. pueden ser señales de un posible socavamiento de los principios democráticos.

Aunque ciertamente se trata de un debate “de moda”, planteamos la siguiente cuestión: ¿es la democracia el final del camino y el único régimen capaz de administrar la razón, el deseo y el thymos,  más allá de la cual no hay nada mejor; o se trata, más bien, de un sistema histórico con su propio ciclo de principio y fin?

Los expertos preocupados por la deriva de la democracia contemporánea han detectado cuatro vías de peligro. En primer lugar, lo que podríamos llamar “el fin del homo democraticus”: la democracia necesitaría un tipo de ciudadano, informado, participativo y ecuánime, que está en declive (así lo ha planteado de manera poco académica Michael Moore: “Si vuelves a la gente estúpida, votarán a un estúpido”). En segundo lugar, la tendencia a un vaciamiento del centro: una nueva radicalización que hace que veamos a los rivales políticos como seres intolerables y, en consecuencia, que nos orientemos hacia formas regresivas y una actitud defensiva frente al “otro¨, minusvalorando y eliminando cualquier tipo de alteridad.

La tercera amenaza a la democracia sería genuinamente novedosa: el control informático y el predominio del big data sobre la toma de decisiones. Desde Estados Unidos hasta Bélgica o Cataluña, existen indicios de que las votaciones se pueden falsear; igualmente, hay pruebas de tráfico y manipulación de los datos personales de los ciudadanos con el objetivo de predecir sus decisiones o actuar directamente sobre ellas. Finalmente, la vieja -y siempre renovada- acusación contra la verdadera índole de nuestro sistema: la democracia es una pantalla que oculta el verdadero gobierno de la economía financiera, de los “señores del aire”, la casta, la oligarquía de los poderosos. El carácter democrático lo daría no la aceptación de un Estado de Derecho o la ratificación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos sino la obediencia a los dictámenes del FMI y del BM.

¿Son todas estas amenazas reales o son fruto de una suspicacia paranoica? ¿Actúan en la misma dirección? ¿Tienen la misma importancia o habrá una que se imponga a las demás? ¿Hay algo que podamos hacer, y en tal caso, qué sería? ¿Tiene la democracia fuerza y recursos suficientes para afrontarlas?

 

Ponentes

Para intentar aclarar estas y otras cuestiones tenemos la suerte de contar con:

Fernando Vallespín Oña. Catedrático de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha sido director del Centro de Teoría Política de dicha universidad, Presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas de 2004 a 2008. Ha publicado varios libros (Recientemente, Teoría Política: de Platón a Habermas) y más de un centenar de artículos académicos y capítulos de libros de ciencia y teoría política en revistas españolas y extranjeras.

Leopoldo Moscoso. Profesor y director del S&PO, Social and Political Observatory. Estudió en España, Holanda, Italia, y en los Estados Unidos. Fue Honorary Fellow en la Universidad de Wisconsin y ha impartido cursos y conferencias en distintas universidades españolas, europeas y americanas. Sus intereses abarcan desde la economía política a la sociología política y a la filosofía política y moral, todos ellos campos en los que ha publicado numerosos artículos dentro y fuera de España. Es autor de Postdemocracia europea y, recientemente, de Karl Marx y la Comuna. Democracia, dictadura y revolución.

Armando Fernández Steinko. Profesor de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid e impulsor de las Mesas de Convergencia. Aparte de la agricultura ecológica, cultiva profesionalmente los campos de la historia, la sociología y la economía política. Es colaborador habitual de las revistas Sozialismus (Hamburgo) y El Viejo Topo (Barcelona). Autor de Izquierda y republicanismo o Clase, trabajo y ciudadanía.

Modera

José Luis Ocasar

Café 81. El deseo ¿carencia o motor?

Domingo 24 de febrero de 2019, 18:00h.

Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).

La moderadora junto a Teresa Gaztelu, Carmen Segura Peraita y Enrique Galán, en un momento del apasionante debate.

Para unos, el deseo parte de una necesidad, ya sea material, objetiva o espiritual intangible. Otros entienden que el deseo es la causa del sufrimiento mismo y su aniquilación, el secreto de la felicidad. Y otros ven el deseo como aquello que da sentido a la vida y es móvil de inspiración y productividad, lo que nos hace movernos en una determinada dirección.

En general, solemos asociar al deseo a aquello de lo que carecemos y que nos gustaría poseer o experimentar. Pero siempre en el horizonte de lo posible, lo futuro. El deseo es siempre posibilidad.

Los griegos lo vinculaban a las pasiones del alma; los filósofos medievales, al amor a Dios; y los modernos, a apetitos conscientes. Los contemporáneos lo asociaron con la voluntad y el poder, y finalmente, con el advenimiento de la psicología y del estudio del inconsciente, el deseo fue concebido como aquello que la censura de la mente reprime y el sueño libera, relacionado casi siempre con el vínculo materno y con un componente sexual.

Lo cierto es que, consciente o no, legítimo o prohibido, material o espiritual, el deseo está en el centro de la acción humana. Y, ya en el siglo XX, el capitalismo lo ha utilizado para sus propios fines, creando nuevos deseos y necesidades que, en muchos casos, no son más que aparentes.

¿Cuál es la diferencia entre deseo y necesidad? ¿Y entre deseo y capricho? ¿Es posible diferenciar entre deseos auténticos y la apariencia de deseo, es decir, lo que el afuera nos ofrece como necesario o deseable?

El deseo puede reflejar una carencia o puede ser entendido como pura acción, el simple hecho de desear, sin vincularlo a ningún objeto específico. Aceptando la premisa de que el deseo desea desear, conseguir lo que se anhela, ¿supone el fin del deseo?

A estas y otras preguntas intentaremos dar respuesta sobre algo que, aunque no existe consenso sobre lo que significa, todos experimentamos a cada momento y sufrimos o gozamos según nuestra relación con él.

Ponentes

Carmen Segura Peraita. Doctora de Filosofía y Diplomada en Ciencias de la Educación. Profesora Titular de Filosofía en el Departamento de Lógica y Filosofía Teórica de la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, especializada en Ontología y Hermenéutica. Miembro del Comité de Redacción y evaluadora de numerosas revistas especializadas de filosofía con proyección internacional.

Teresa Gaztelu. Licenciada y Doctora en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid con la  tesis: Una lectura del budismo antiguo desde la Práctica filosófica. Máster en Filosofía Contemporánea por la Universidad de Paris I-Sorbona. En la actualidad, es profesora de las asignaturas Filosofías no occidentales,  Seminario de Investigación: Filosofía Práctica, y Antropología y Fenomenología de las Religiones en la Universidad  Pontificia de Comillas en Madrid.

Enrique Galán. Analista junguiano, miembro fundador de la Sociedad Española de Psicología Analítica (SEPA) y de la Fundación Carl Gustav Jung de España, Didacta en la SEPA/IAAP (Asociación Internacional de Psicología Analítica) y en SIDPJ (Sociedad Internacional para el Desarrollo del Psicoanálisis Junguiano). Coordinador de la edición de los 8 primeros volúmenes publicados de la Obra completa de C.G. Jung (Trotta Ed.).

Modera

Carolina Cerrutti

Referencias

Compartimos algunas referencias de interés.

Diccionario de Filosofía. José Ferreter Mora

El Malestar En La Cultura. Sigmund Freud

La dialéctica del amo y del esclavo en Hegel. Alexander Kojeve, 2006

El Deseo Según Gilles Deleuze. Maite Larrauri, 2015

El Psicoanálisis y su aporte a la cultura contemporánea. Jacques Lacan

Así Habló Zaratustra.  Friedrich Nietzsche

Café 80. El tiempo. ¿Lo vivimos o huimos de él?

Domingo 27 de enero de 2019, 18:00h.

Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).

Comenzamos puntualmente a las 18:00 h. y el aforo máximo se alcanza con rapidez, por lo que os invitamos a venir con al menos 20 minutos de anticipación.

Comenzamos el año en el café-filo, precisamente, con el tiempo. Otro año ha pasado volando. Nos consolamos reconociendo que la falta de tiempo es el mal común de nuestra época.

Para adaptarnos a estos frenéticos tiempos, buscamos obsesivamente la eficacia en una carrera que parece no tener fin. No en vano el tiempo es el valor más importante del sistema capitalista de producción, un sistema sostenidamente acelerado.

Peor aún, pretendemos la instantaneidad al mismo tiempo que la eternidad. Una instantaneidad que mata la experiencia, la vacía de contenido y sentido. Y llenamos el tiempo de actividades, colmamos cualquier espacio de espera con nuestros teléfonos móviles, por ser incapaces de enfrentarnos de forma desnuda al tiempo. Se diría que huimos de él.

Lo cierto es que la idea que nos hagamos del tiempo influye profundamente en nuestras maneras de sentir, de pensar, de actuar. Varía de cultura a cultura y de época a época.

El tiempo occidental parece ser un tiempo enajenado, abstraído de nosotros y de las cosas, pero para otras culturas de Asia el tiempo brota a partir de la experiencia de las cosas, de la naturaleza y de sus ciclos. Asia nos ofrece otras comprensiones y otras escalas del tiempo a las que deberíamos, quizá, escuchar.

El tiempo empapa todo el pensamiento y la actividad del hombre. Nuestro cerebro, después de todo, es una asombrosa máquina de procesar el tiempo. Pero el tiempo psicológico está influido por nuestra atención, nuestras emociones, nuestra perspectiva y recorrido vitales. Es también un tiempo visualizado y modulado metafóricamente desde el lenguaje.

El tiempo es esencial para nuestra íntima comprensión narrada del mundo, una ilusión necesaria para ordenar la percepción y la memoria, pero quizá no se pueda singularizar a un nivel fundamental en el universo.

Porque ¿existe un tiempo ajeno a la experiencia humana? ¿Un tiempo objetivo? Los físicos lo dudan. ¿Puede desligarse del espacio o de la materia? ¿Podemos, verdaderamente, comprender la naturaleza del tiempo? ¿No ya la escala inaprensible del tiempo cosmológico, sino la esencia del tiempo? Se está iniciando un nuevo Renacimiento en nuestra comprensión del espacio y el tiempo.

Por ello, no podemos negar la contraposición entre un tiempo interior, sentido, del que brota lo de la experiencia humana, y un tiempo externo, vagamente representado por medio de imágenes espaciales.

Así, mientras el físico persigue un tiempo cuantitativo, por su parte, el poeta y el artista construyen el significado del tiempo a partir de la experiencia humana, juegan con un tiempo cualitativo, creativo, metafórico, subjetivo. De hecho, el lenguaje metafórico y poético es también la herramienta preferida y necesaria de la reflexión filosófica.

Finalmente, ¿qué es el tiempo para el hombre? Esta es la pregunta nuclear de la metafísica. Desde la perplejidad del río de Heráclito, es el tema más fascinante de la filosofía. Platón, Aristóteles, con su primer tratado sistemático sobre el tiempo, san Agustín, que destaca el calado psicológico de la experiencia subjetiva del tiempo, Kant, Hegel, Nietzsche, Husserl, Bergson, Heidegger…

Sin dejar de escucharlos a todos, nos quedamos con la formulación de Martin Heidegger cuando se pregunta “¿Quién es el tiempo? Más en concreto: ¿somos nosotros mismos el tiempo? Y con mayor precisión todavía: ¿soy yo mi tiempo?”

 

Ponentes

Para abordar este fascinante debate tenemos la suerte de contar con cuatro excepcionales ponentes, con los que abordar el concepto del tiempo, en primer lugar en su naturaleza objetiva desde la filosofía de la ciencia, con Ana Rioja Nieto, también con la lúcida crítica del tiempo vivido en la sociedad contemporánea, de la mano del filósofo Ignacio Castro Rey y finalmente su contraposición con las culturas de Asia, con la contribución de Javier Ruiz Calderón. Contaremos también con una intervención especial de Diego Moya, con una breve reflexión sobre la relación entre el tiempo y la creación artística.

Ana Rioja Nieto es Profesora Titular de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid. Se dedica a la filosofía de la ciencia, con especial atención a las ideas cosmológicas o la interpretación de la mecánica cuántica. Como coautora, cabe destacar varias obras como los tres volúmenes de Teorías del Universo (1999-2006), Galileo en el infierno. Un diálogo con Paul K. Feyerabend (2007), o su contribución en Philosophical Essays on Physics and Biology (2009), así como diversos artículos y contribuciones en publicaciones sobre los grandes conceptos de la física y sobre las grandes figuras de la ciencia.

Ignacio Castro Rey es filósofo, crítico de cine y arte, gestor cultural y profesor. Además de múltiples artículos y conferencias, ha publicado diversos libros. El último de ellos, Ética del desorden. Pánico y sentido en el curso del siglo (2017), incluye una lúcida reflexión reveladora sobre la vivencia del tiempo contemporáneo. También, entre otros, podríamos destacar Roxe de Sebes. Mil días en la montaña (2016), una valiente experiencia de soledad desde la que desentrañar el presente, o desde la economía, Sociedad y barbarie (2012), una crítica de la regresión implícita en el pensamiento de Karl Marx o Votos de riqueza (2007).

Javier Ruiz Calderón es doctor en filosofía y está especializado en pensamiento indio y filosofía de la religión. Ha sido profesor de Historia de las Religiones en la Universidad Comillas e investigador en el Instituto de Filosofía y Religión «Jnana Deepa Vidyapeeth» (Pune, India). Es miembro de varias sociedades e institutos científicos. Ha publicado los libros El hinduismo y su actualidad (1996), Dhammapada (2004), Breve historia del hinduismo (2008) La Bhagavadgita (2008) y Vedantasara (2009). Estudia y practica yoga, vedanta y meditación desde hace cuarenta años. Es profesor de dichas materias, así como de sánscrito y canto védico.

 

Con la breve contribución de Diego Moya, artista visual y arquitecto. De sus recientes trabajos, cabe destacar el proyecto genérico “Gigabytes de Piedra”, con variaciones sucesivas, cuyo eje es la reflexión sobre el tiempo en la Naturaleza y en el hombre y el proyecto “Cajas Luminosas” donde investiga los mundos cuánticos, que es expuesto en Madrid y en el SIAF de Sharjah (Emiratos Árabes).

 

Modera:

Ulises Wensell

 

Referencias

Facilitamos acá solo un modesto conjunto de útiles referencias, sin pretender ser exhaustivos ni académicamente metódicos.

Obras de nuestros ponentes

En breve aportaremos detalles de las ediciones de las obras mencionadas arriba.

 

Sobre la vivencia del tiempo en la sociedad contemporánea

Tan sólo algunas publicaciones, bastante recientes, salvo por algún clásico necesario. (Por orden alfabético de apellido.)

Ramon Bayés. El reloj emocional. PLATAFORMA, 2018

Alan Burdick. Por qué el tiempo vuela. Una investigación sólo científica. Plaforma, 2018

Luciano Concheiro. Contra el tiempo. Filosofía práctica del instante. Anagrama, 2018

Manuel Cruz. Ser sin tiempo. Herder, 2016

Byung-Chul Han. El aroma del tiempo. Un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse. Herder, 2018

Byung-Chul Han. En el enjambre. Herder, 2018

Byung-Chul Han. La sociedad del cansancio. Herder, 2018

Andrea Köhler. El tiempo Regalado. Un ensayo sobre la Espera. Libros del asteroide, 2018

Josep Maria Esquirol. El respirar de los días: una reflexión filosófica sobre el tiempo y la vida. Planeta 2009

Elias, Norbert: Sobre el tiempo. Fondo de Cultura Económica, 1989

Hartmut Rosa.  Alienación y aceleración: hacia una teoría crítica de la temporalidad en la modernidad. Katz, 2016

Judy Wajcman. Esclavos del tiempo. Vidas aceleradas en la era del capitalismo digital. Paidós, 2017

Sobre el tiempo en la ciencia

De nuevo, solo algunas referencias de actualidad. (Por orden alfabético de apellido.)

Julian Barbour. The end of the time: the next revolution in physics. Oxford university press, 1999

Stephen Hawking. Historia del tiempo. Del Big Bang a los agujeros negros. Crítica, 1989

Stephen Hawking. Brevísima historia del tiempo. Crítica, 2015

Richard A. Muller. Ahora. La física del tiempo. Pasado y Presente, 2016

Ilya Prigogine. El nacimiento del tiempo. Tusquets, 2012

Roger Penrose . Ciclos del tiempo: una extraordinaria nueva visión del universo. Debate, 2010

Carlo Rovelli. El orden del tiempo. Anagrama, 2018

Sobre el tiempo en la filosofía

Nos hemos permitido ser especialmente exiguos en esta sección, cuando habría de ser la más extensa. Baste esta primera relación para iniciar el camino. (Por orden alfabético de apellido.)

San Agustín de Hipona. Las confesiones. Tecnos, 2012

Giorgio Agamben. El tiempo que resta. Comentario a la Carta a los Romanos. Trotta, 2006.

Henri Bergson. Historia de la idea del tiempo. Paidós, 2018

Edmund Husserl. Lecciones de fenomenología de la conciencia interna del tiempo. Trotta, 2002.

Ernst Jünger. El libro del reloj de arena. Tusquets, 1998

Paul Ricoeur. Tiempo y narración. Siglo XXI, 2003

Heidegger. Ser y Tiempo. Trotta, 2003

Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Fenomenología del espíritu. Pre-Textos, 2009

Café 79. Izquierda o derecha: ¿qué votamos cuando vamos a las urnas?

Domingo 25 de noviembre de 2018, 18:00h.

Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).

El moderador junto a Ángel Rivero, Juan Carlos Monedero, Eduardo Fernández Luiña e Ignacio Sánchez-Cuenca en un momento del animado debate.

Mal que les pese a aquellos que suelen vanagloriarse, incluso, de ser «apolíticos», el ser humano es político por naturaleza, como ya explicó en su día Aristóteles, debido a que nacemos y vivimos en comunidades, lo que nos obliga a organizar formas de convivencia, así como de reparto de cargas y beneficios, a la hora de consolidar una sociedad concreta, aspectos esenciales de eso que llamamos «política».

 Sin embargo, basta echar un vistazo a una de las numerosas tertulias políticas televisivas o asistir a una cena de Navidad con la familia «política» para darse cuenta de que normalmente la política no consiste en una reflexión sosegada sobre esos problemas de organización de una sociedad, sino que se parece más a una discusión violenta entre hinchas exaltados de equipos rivales de fútbol, en la que prima más lo emocional que lo racional: «mi equipo es mejor que el tuyo y os vamos a ganar» y en ese plan…

 A nosotros, en cambio, nos gustaría, siendo fieles al estilo característico de nuestros cafés filosóficos, apostar por una reflexión atenta y profunda en la que se contrasten puntos de vista diversos de forma respetuosa y en busca siempre de un cierto acercamiento a lo que subyace en verdad bajo muchos prejuicios e ideas prefabricadas por el común partidismo torticero.

Dice el escritor francés Patrick Modiano que la política es una torpe simplificación de las cosas. Con el fin de convencer al votante, los partidos reducen la complejidad de la realidad a un puñado de consignas que apelen lo más posible a las emociones del electorado para así ganar unas elecciones y disfrutar del poder durante unos años.

 A nosotros, en cambio, nos gustaría ir más allá de esas consignas vacías y ahondar en qué queremos decir cuando nos declaramos de izquierdas o de derechas, por qué tipo de sociedad estamos apostando al votar en un sentido u otro. Sin duda, la calidad democrática de un país está íntimamente relacionada con la cultura política de sus ciudadanos, la cual depende a su vez del conocimiento de aquello que hay detrás de unas siglas simplificadoras de la realidad.

Sin duda alguna, esa cultura política es hoy especialmente necesaria cuando asistimos al resurgimiento de todo tipo de extremismos que amenazan con destruir los principios básicos de convivencia pacífica que han regido las sociedades occidentales en las últimas décadas. Y por eso creemos que este nuevo debate que proponemos es especialmente pertinente.

Ponentes

Para este fascinante debate, tenemos la fortuna de contar con cuatro excepcionales ponentes (por orden alfabético de apellido):

Eduardo Fernández Luiña. Profesor de ciencia política en el Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Actual director del Instituto Juan de Mariana, donde ha publicado Mitos y realidades de los movimientos populistas (2016).

Juan Carlos Monedero. Politólogo y profesor de ciencia política en la Universidad Complutense de Madrid. Cofundador de Podemos, presentador del programa En la frontera en Público TV. Entre sus últimas obras como ensayista, destaca Curso urgente de política para gente decente (2013) o el recién publicado La izquierda que asaltó el algoritmo (2018).

Ángel Rivero. Profesor de ciencia política en la Universidad Autónoma de Madrid. y consejero científico en la Universidade do Minho (Braga, Portugal). Autor de La constitución de la nación. Patriotismo y libertad individual en el nacimiento de la España liberal (2011) y editor de diversas obras como El espacio político (2015), junto a Francisco Colom.

Ignacio Sánchez-Cuenca. Sociólogo, filósofo y profesor de ciencia política en la Universidad Carlos III. Colaborador habitual en los medios de comunicación y autor de diversos ensayos, entre los que destacan La desfachatez intelectual (2016) y el recientemente publicado La superioridad moral de la izquierda (2018).

Modera

Ramiro Ribeiro

 

Bibliografía

MONEDERO, Juan Carlos, La izquierda que asaltó el algoritmo, Catarata, 2018.

SÁNCHEZ-CUENCA, Ignacio, La superioridad moral de la izquierda, Lengua de Trapo, 2018.

OVEJERO, Félix, La deriva reaccionaria de la izquierda, Página Indómita, 2018.

GARZÓN, Alberto, Por qué soy comunista, Península, 2017.

COHEN, G. A., ¿Por qué no el socialismo?, Katz, 2009.

BOBBIO, Norberto, Derecha e izquierda, Taurus, 1994.

VOEGELIN, Eric, Las religiones políticas, Trotta, 1948.

 

Café 78. Las humanidades. ¿Esenciales para la democracia o mero ocio sin negocio?

(El papel de las humanidades en la sociedad actual)

Domingo 28 de octubre de 2018, 18:00h.

Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).

Comenzamos puntualmente a las 18:00 h. y el aforo máximo se alcanza con rapidez, por lo que os invitamos a venir con al menos 20 minutos de anticipación.

Estamos en medio de una crisis de proporciones gigantescas y de enorme gravedad a nivel mundial. No, no me refiero a la crisis económica que comenzó a principios de 2008. […] No, en realidad me refiero a una crisis que pasa prácticamente inadvertida, como un cáncer. Me refiero a una crisis que, con el tiempo, puede ser mucho más perjudicial para el futuro de la democracia: la crisis mundial en materia de educación.

Se están produciendo cambios drásticos en aquello que las sociedades democráticas enseñan a sus jóvenes […] Sedientos de dinero, los estados nacionales y sus sistemas de educación están descartando sin advertirlo ciertas aptitudes que son necesarias para mantener viva la democracia. Si esta tendencia se prolonga, las naciones de todo el mundo en breve producirán generaciones enteras de máquinas utilitarias. […]

Ahora bien, ¿cuáles son esos cambios tan drásticos? En casi todas las naciones del mundo se están erradicando las materias y las carreras relacionadas con las artes y las humanidades…”

¿Hasta qué punto las palabras de Martha C. Nussbaum pueden ser excesivas y alarmistas? Lo que sí parece patente es que las humanidades en la educación primaria y secundaria están sufriendo un proceso de marginación. Las partidas económicas en educación se destinan en gran medida a la tecnificación de las aulas a al fomento de los estudios científico-técnicos, las actualmente denominadas materias STEM, acrónimo de Science, Technology, Engineering, Mathematics. A nivel social, la revolución tecnológica que vivimos está suponiendo un viraje en los modos de relación y de valoración del tiempo. El presente y el futuro se viven como algo radicalmente nuevos y desconectados del pasado. Lo que pudo decir la humanidad en tiempos remotos poco tiene que aportar a los retos del presente. Ahora es el nieto el que enseña al abuelo. Frecuentes son los alumnos de bachillerato que participan en ONGs para introducir en las nuevas tecnologías a personas de la tercera edad, pues se les considera analfabetos; analfabetos digitales. Por otra parte, los padres demandan a las escuelas que a sus hijos les enseñen inglés, informática, robótica, etc., para que adquieran las mejores herramientas para ser competitivos en un mercado laboral cada vez más exigente y globalizado.

Interpretadas así las cosas, para muchos defender la presencia en los sistemas educativos de materias como el griego, el latín, la filosofía y las artes, es una cuestión meramente gremial que busca la defensa de unos puestos de trabajo. De hecho, hay voces que piden firmeza a las autoridades para diseñar sistemas educativos acordes a los verdaderos intereses sociales, cada vez más centrados en cuestiones económicas. Por otra parte, los propios Estados, tras la grave crisis económica sufrida, están centrados en el desarrollo económico y en la reducción del desempleo, lo que les hace invertir sus partidas económicas destinadas a la educación en proyectos técnicos alineados con las demandas empresariales.

Sin embargo, como apunta el texto de Nussbaum, las humanidades no solo enriquecen la vida interior de las personas, sino que pueden desarrollar aptitudes necesarias para la supervivencia y el desarrollo de las democracias. La capacidad de pensar autónomamente, poseer una mirada crítica respecto a las tradiciones, de comprender la importancia de los logros y sufrimientos ajenos, fomentar la creatividad, y analizar los hechos desde diferentes perspectivas, son ejemplos de estas capacidades esenciales para ejercer una ciudadanía responsable. En consecuencia, el olvido de las humanidades por parte de los sistemas educativos puede suponer que generaciones enteras se vean incapacitadas para resolver racionalmente los conflictos sociales, y abocadas a un empobrecimiento vital por falta de ciertas sensibilidades solo desarrolladas por las artes. Sin embargo, frente a la tradicional alta cultura, el ciudadano actual encuentra una amplia oferta de ocio (video juegos, cine, series de TV, redes sociales) que tal vez sustituyan la fuente de sentido que suponía la filosofía y el arte. Lo que nos plantea de nuevo la necesidad de la enseñanza reglada de las humanidades.

En nuestro próximo café filosófico nos plantearemos cuestiones como: ¿es real esta crisis de las humanidades?, ¿cuál es el papel que ha de desempeñar las humanidades en las actuales sociedades tecnificadas? Si han de cumplir algún papel, ¿tienen que cambiar su modo de expresión, su pedagogía? En un mundo consciente que está viviendo una revolución poshumana, crítica con el antropocentrismo de la tradición occidental, ¿qué sentido tienen las humanidades? En un sistema en el que casi todo ámbito social es mercantilizado, ¿qué lugar le quedaría a unos estudios humanísticos vistos como fines en sí mismos, es decir, como inútiles? ¿Qué consecuencias tiene y tendrá la marginación de las humanidades? ¿Los Estados deben fomentar y/o imponer unos estudios que la sociedad ya no demanda?…

Ponentes

Para este fascinante debate, tenemos la fortuna de contar con cuatro excepcionales ponentes (por orden alfabético de apellido):

Mónica Cavallé: es Doctora en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y Máster Universitario en Ciencias de las Religiones (Universidad Pontificia de Comillas). Pionera del asesoramiento filosófico sapiencial en España, dirige la Escuela de Filosofía Sapiencial y trabaja desde hace diecinueve años como filósofa asesora facilitando consultas individuales, talleres y cursos dirigidos al público general y cursos de formación en asesoramiento filosófico. Es autora de los libros: La sabiduría recobrada. Filosofía como terapia (Grupo Anaya, 2002; Grupo Planeta, 2006; Kairós, 2011); La Filosofía, maestra de vida (Aguilar, 2003); La sabiduría de la no-dualidad (Kairós, 2008); El arte de ser (Kairós, 2017). Ha colaborado, entre otros, en los siguientes libros: Arte de vivir, arte de pensar. Iniciación al asesoramiento filosófico (Desclée de Brouwer, 2007); Introducción filosófica al Hinduismo y al Budismo (Étnos, 1999); Psicópolis. Paradigmas actuales y alternativos en la psicología contemporánea (Kairós, 2005); Filosofía y dolor (Técnos, Grupo Anaya, 2006); Claves de la existencia. El sentido plural de la vida humana (Anthropos, 2013); La experiencia contemplativa. En la mística, la filosofía y el arte (Kairós, 2017).

Miguel García Baró: Estudió la licenciatura en Filosofía y Letras (Filosofía) en la Universidad Complutense de Madrid y preparó su doctorado estudiando luego en la Universidad Johannes Gutenberg, de Maguncia (Alemania). Presentó su tesis doctoral en la Universidad Complutense, en 1983. Trabajó en esta Universidad entre 1978 y 2000, en los Departamentos de Lógica y de Metafísica. Entre el 96 y el 99 trabajó como investigador en comisión de servicios en el Instituto de Filosofía del CSIC. En 2000 se incorporó a la Universidad Comillas. Ha sido profesor invitado en muchas universidades de Europa y América. Dirige la colección de libros de filosofía Hermeneia (ediciones Sígueme, Salamanca). Es vicepresidente de la Société Internationale Michel Henry. Preside la Asociación de Amistad y Encuentro Interreligioso (AAEI). Ha publicado una veintena de libros, unas treinta traducciones y un centenar de artículos.

Antonio Mas Gómez: Trabaja en Internet desde 1997. Experto en estrategia digital, marketing Online, comercio electrónico, desarrollo de aplicaciones web y soluciones integrales en Internet. Profesor de Marketing Online en ICEMD. Profesor desarrollo web EAE Business School. Ha sido vicepresidente de aDigital. Fundador y Director General de IDEUP! (empresa dedicada al desarrollo de soluciones y estrategias online. Fundador de Movizona.comFundador y CEO Fraganzia.com y Director de 210 Publicidad S.L. Se formó en la facultad de Publicidad y Relaciones Públicas en la UCM y en ISDI (International Digital Business Seminar at RCC-Harvard (Boston)).

Jesús de la Villa PoloPresidente de la Sociedad Española de Estudios Clásicos. Catedrático de Filología Clásica de la UAM

 

Modera

Gabriel Almazán

 

Café 77. ¿Del Homo sapiens al Homo Deus?

Domingo 30 de septiembre de 2018, 18:00h.

Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).

El moderador y los ponentes, en un momento del debate

Para abrir la nueva temporada 2018-2019 de nuestro café filo, hemos elegido un tema que se enraíza en dos libros de un mismo autor y que se han convertido en sendos best-sellers, con ventas de millones de ejemplares en todo el mundo: Sapiens y Homo Deus, del historiador israelí Yuval Noah Harari. ¿Puede el hombre jugar a ser Dios?, plantea.

Harari es uno de los muchos autores que intentan reflexionar sobre la revolución que supondrá, y ya está suponiendo, el transhumanismo. Pero nadie como él, al menos de cara al gran público, ha expresado este desafío de manera tan descarnada, contundente y, para muchos, provocativa. Y a nosotros nos permite plantear un debate estimulante, con su dosis de terror distópico, porque precisamente se trata de eso, de lo contrario a la utopía: una mirada apocalíptica al futuro. Al menos para algunos…

Lo que plantea Harari es que, después de las conocidas revoluciones del pasado (agrícola, humanista, industrial, científica…), la revolución tecnológica, que ya ha empezado, va a suponer un cambio sin precedentes en el ser humano: la posibilidad de mejorarlo a partir de los avances tecnológicos le permitirá apropiarse de rasgos reservados hasta ahora a seres de naturaleza divina, como son la inmortalidad o la omnipotencia.

En septiembre del año pasado, ya habíamos tratado del tema del transhumanismo, pero esta vez queremos ir más allá: gracias a las nuevas tecnologías (robótica, nanotecnología, manipulaciones genéticas, inteligencia artificial…), ¿puede nuestra especie, el Homo sapiens, soñar con llegar a ser una suerte de “hombre aumentado”, cuya ambición sea negar su finitud e imperfecciones actuales para convertirse en una nueva especie, el Homo Deus?

Pondremos en cuestión estas pretensiones y abordaremos en detalle las cruciales mutaciones implicadas.

Ponentes

Para este fascinante debate, tenemos la fortuna de contar con cuatro excepcionales ponentes (por orden alfabético de apellido):

Antonio Diéguez. Catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Málaga desde 2010. Ha sido visiting scholar en las universidades de Helsinki, de Harvard y de Oxford. Fue el primer presidente electo de la Asociación Iberoamericana de Filosofía de la Biología.

Roberto Losada Maestre. Profesor visitante en el Departamento de Ciencias Sociales en la Universidad Carlos III de Madrid. Imparte la asignatura de Teoría e Ideologías Políticas. Sus actividades de investigación se centran la Teoría Política, la neuropolítica y las emociones, el riesgo y el azar, la gestión de crisis y las políticas públicas de seguridad.

Francisco Javier de la Torre Díaz. Doctor en Derecho por la Universidad Complutense y licenciado en Filosofía y Teología Moral por la Universidad P. Comillas. Director de la Cátedra de Bioética y del Máster de Bioética de la Universidad P. Comillas de Madrid.

Jesús Zamora Bonilla. Decano de la facultad de Filosofía de la UNED, y catedrático de Filosofía de la Ciencia. Doctor en Filosofía y en Ciencias Económicas, es autor de numerosos artículos y ensayos de investigación sobre filosofía de la ciencia, y también es notable su actividad como divulgador, p.ej., en sus blogs “A bordo del Otto Neurath” y “Escritos sobre gustos”.

Modera

François Musseau