Café 44. La felicidad: ¿estado natural o mito cultural?

Domingo 27 de abril. 18h00. Café Libertad 8

(Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro: Chueca/Gran Via o Banco de España. Comenzaremos puntualmente a las 18h00, os invitamos a venir con anticipación.)
 cafefilo felicidadEl moderador, y los ponentes Francisco Mora, Carmelo Vázquez  y Javier Sádaba, en un momento del animado debate con el público.

Solemos creer que todo el mundo aspira a alcanzar la felicidad verdadera, permanente, pero nadie parece conseguirlo. Las opiniones sobre qué es la felicidad son dispares y divergentes. Es un concepto algo inasible, por su carácter polisémico, y su definición es también reflejo de cada cultura.

Los antiguos griegos con la eudaimonia, la ataraxia, la euthymia o también la hedoné, los romanos con la felicitas, los cristianos medievales con la beatitud o la laetitia, los alemanes de la época romántica como Seligkeit. Hasta la democracia más poderosa del mundo, Estados Unidos, instauró en su constitución la búsqueda de la felicidad (happiness) como un derecho para sus ciudadanos.

Para la filosofía occidental la felicidad ha sido una preocupación central, bien desde el análisis directo de las condiciones del bienestar (la citada eudaimonia aristotélica) o bien, más modernamente, desde el análisis de las condiciones existenciales que limitan el alcance de ese ideal. Desde Aristóteles, pasando por Epicuro, pero también Spinoza, Schopenhauer, Russell, Heidegger o Cioran, han hecho de esta reflexión sobre la felicidad uno de los ejes del pensamiento.

Existen numerosas investigaciones sobre el optimismo como un reflejo de la felicidad, y su relación con la calidad de vida. Por tanto, es también una cuestión de salud pública. No solo la psiquiatría o la psicología, también la sociología y la economía se ocupan hoy de la felicidad.

En nuestra cultura, nos encontramos con innumerables películas y novelas que nos cuentan historias que terminan en final feliz. Miles de canciones quieren contagiarnos de felicidad. La profusa literatura de autoayuda nos empuja en esa búsqueda de la felicidad. La vida feliz parece ser el anhelado destino de la humanidad. Incluso se celebró el pasado 20 de marzo el día Internacional de la Felicidad.

La felicidad parece estar al alcance de la mano de cualquiera; es objeto y motor de consumo. Se nos ofrecen modelos de satisfacción a gusto de todos. Podemos llenar nuestro tiempo de ocio de innumerables formas, satisfaciendo caprichos y rodeándonos de entretenimiento y bienes materiales inimaginables hace tan sólo unas décadas.

Sin embargo, las investigaciones nos muestran que las personas siguen siendo infelices. En la actualidad, en torno al 40% de la población española presenta problemas de depresión o ansiedad en algún momento de su vida[1]. Además, existe una reconocida “falta de sentido” en la vida, una declarada falta de motivación, también en la dedicación profesional cuando se tiene la suerte de tenerla.

¿Por qué nos cuesta tanto ser felices? ¿No deberíamos reflexionar sobre el modelo de felicidad de nuestra cultura? ¿No debemos reconocer una forma de emoción intrascendente en la imagen de felicidad que anhelamos?

Describir la felicidad es describir las necesidades humanas y su satisfacción; posiblemente también es enfrentarse al sentido de la vida. Quizá la definición de felicidad sea en gran parte subjetiva, ya que depende de la personalidad de cada ser humano y de sus expectativas vitales.

Después de todo, puede que la felicidad sea una cuestión sentimental. Pero, ¿no estamos confundiendo el placer, la euforia, con la felicidad?

En todo caso, ¿hemos de considerar la consecución de la felicidad como el fin de nuestra existencia, o han de ser otras metas las que debemos perseguir? ¿Cómo concebimos desde la moral nuestra búsqueda de la felicidad?

Y más allá de los conceptos y los discursos que aporten sentido a nuestra búsqueda, que alimenten este anhelado estado de felicidad, ¿cuál es la naturaleza de esta emoción en nuestro cerebro? ¿No es posible que estemos persiguiendo reproducir una emoción que es sólo una forma breve de recompensa? ¿Es posible para nuestro cerebro mantener un estado permanente de felicidad?

Para debatir sobre todas estas cuestiones tenemos la fortuna de contar con tres excepcionales ponentes, tres catedráticos que compartirán sus aportaciones y abordarán este tema esencial con un enfoque multidisciplinar desde la neurociencia, la filosofía, y la psicología (por orden alfabético de apellido): Francisco Mora, Javier Sádaba y Carmelo Vázquez.

 

[1] Según la Asociación Española de Psiquiatría Privada; con motivo del VII Congreso Nacional de Ansiedad y trastornos comórbidos de febrero de 2014.

 

Ponentes

Francisco Mora. Doctor en Medicina por las Universidades de Granada y Oxford, y catedrático de Fisiología en la Universidad Complutense de Madrid. Catedrático Adscrito de Fisiología Molecular y Biofísica en la Universidad de Iowa, en Estados Unidos, y miembro del Wolfson College de la Universidad de Oxford. Además de su actividad académica, es autor de más de cuatrocientos trabajos y comunicaciones científicas en el campo de la neurobiología y cincuenta libros, incluyendo diversos ensayos de divulgación relacionados con el cerebro y las neurociencias, como el reciente ¿Está nuestro cerebro diseñado para la felicidad?, directamente relacionado con este café, y también ¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro?, El sueño de la inmortalidad, El yo clonado o Cómo funciona el cerebro.

Javier Sádaba. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Pontificia de Salamanca y en Teología por la Universidad Gregoriana de Roma; y doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Catedrático de Ética y Filosofía de la Religión en la Universidad Autónoma de Madrid. Miembro del Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona. Ha sido profesor en diferentes universidades extranjeras (como Tübingen, Columbia, Oxford y Cambridge). Presente en debates públicos y medios de comunicación y autor de numerosos ensayos. Preocupado, desde un punto de vista ético, por el bienestar, la felicidad y el sentido de la vida, ha escrito ensayos como Saber vivir y Saber morir, De Dios a la nada. Las creencias religiosas o los más recientes La vida buena o No sufras más, y también El amor y sus formas y su última obra Ética erótica.

Carmelo Vázquez. Doctor en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, además de becario Fulbright Postdoctoral en Northwestern University (Chicago). Catedrático de Psicopatología en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. Ha realizado múltiples proyectos de investigación, sobre todo, referentes a los procesos cognitivos en diversas alteraciones (depresión y psicosis, fundamentalmente). Analista de las emociones positivas, sus estudios ponen de manifiesto que las ilusiones positivas tienen un papel muy importante en la salud mental. Fue el primer presidente de la Sociedad Española de Psicología Positiva (2009-2012). Actual Presidente de la International Positive Psychology Association (www.ippanetwork.org/) para el periodo 2013-15. Bajo la dirección de Martin Seligman, de la Universidad de Pennsylvania, colabora en un proyecto internacional para la validación de instrumentos de evaluación del bienestar psicológico y la felicidad. (http://www.psicologiapositiva.org). Es autor y coautor de numerosos artículos y ensayos, entre los que cabe destacar con objeto de este café los libros Optimismo Inteligente, Psicología Positiva Aplicada, o La ciencia del bienestar.

Modera

Ulises Wensell

Referencias

Dentro de los innumerables ensayos relacionados con la felicidad, además de las obras de nuestros ponentes invitados, nos atrevemos a apuntar tan solo unos cuantos, sin pretender ofrecer una exhaustiva bibliografía. (Hemos tratado de evitar textos de autoayuda o de desarrollo personal, centrándonos en las obras de ensayo o divulgativas.)

 

ARMENGOL, Rogeli. Felicidad y dolor: una mirada ética. Ariel, 2010.

BRUCKNER, Pascal. La euforia perpetua. Tusquets, 2001.

BUENO, Gustavo. El mito de la felicidad. Autoayuda para desengaño de quienes buscan ser felices. Ediciones B, 2005.

COMTE-SPONVILLE, André. La felicidad, desesperadamente. Paidós 2001.

DE BOTTON, Alain. La arquitectura de la felicidad. Lumen, 2006.

EPICURO, Con la contribución de GARCÍA GUAL, Carlos ; LLEDÓ, Emilio; HADOT, Pierre. Filosofía para la felicidad. Errata naturae, 2013.

KLEIN, Stefan. La fórmula de la felicidad. Urano, 2004

LIPOVETSKY, Gilles. La felicidad paradójica. Anagrama, 2007.

LYUBOMIRSKY, Sonja. La ciencia de la felicidad. Urano, 2008

MARÍAS, Julián. La felicidad humana. Alianza, 2005.

MATTHIEU, Ricard. En defensa de la felicidad. Urano 2012.

MCMAHON, Darrin M. Una historia de la felicidad. Taurus, 2006

MORA, Francisco. ¿Está nuestro cerebro diseñado para la felicidad? Alianza, 2012.

MORRIS, Desmond. La naturaleza de la felicidad. Planeta, 2006

PUNSET, Eduardo. El viaje a la felicidad. Las nuevas claves científicas. Destino 2005.

ROJAS MARCOS, Luis. Nuestra felicidad. Espasa Calpe, 2000. Secretos de la felicidad. Espasa Libros, 2012.

SÁDABA, Javier. Saber vivir. Ediciones Libertarias, 1984. La vida buena. Península, 2009. No sufras más. Península, 2012. Ética erótica. Península 2014.

SELIGMAN, Martin. La auténtica felicidad. Vergara, 2003.

SCHMID, Wilhem. La felicidad. Todo lo que debe saber al respecto y por qué no es lo más importante en la vida.Pre-textos, 2010.

VÁZQUEZ, Carmelo; HERVÁS, Gonzalo (Eds.). Psicología Positiva Aplicada, Desclée de Brouwer, 2008. La ciencia del bienestar. Fundamentos de una psicología positiva. Alianza, 2009.

VÁZQUEZ, Carmelo; AVIA ARANDA, María Dolores. Optimismo Inteligente. Alianza, 1998.

WILSON, Eric G. Contra la felicidad. En defensa de la melancolía. Taurus, 2008.

 

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Un comentario el “Café 44. La felicidad: ¿estado natural o mito cultural?

  1. teosiesta dice:

    Muchas gracias a los organizadores de este debate y especialmente a los tres invitados ilustres: Francisco Mora, Carmelo Vázquez y Javier Sádaba. La idea de juntar las perspectivas diversas de un neurólogo, un psicólogo y un filósofo sobre la felicidad me ha parecido genial. El debate duró 3 horas pero para los que no podrían asistir, a continuación un resumen “no oficial” en 60 segundos…
    Francisco Mora – El cerebro no está diseñado para la felicidad. Su función primaria es de mantenernos vivos, lo que implica lucha, dolor y sufrimiento. Es el sufrimiento y no la felicidad que sirve como motor para que las mujeres y los hombres inquietos luchen por cambiar el mundo.
    Carmelo Vázquez – Pero el sufrimiento puede hundir también. Para qué sirve como motor de cambio, un individuo tiene que tener una cierta fuerza interna, sensación de control sobre la realidad y optimismo inteligente.
    Javier Sádaba – Y hay que evitar el sufrimiento inútil. Puede ser que la vida no tiene sentido, pero no hay que negarse placeres como un vaso de vino, una buena conversación y, sobre todo, el humor.
    Vázquez – De todas formas, no sabemos que la vida no tiene sentido solo sabemos que no sabemos cuál es.
    Y para los que quieren divertirse un poco más, aquí un post mío sobre el tema “Cómo medir tu felicidad y la de tu país” http://teosiesta.wordpress.com/2012/01/25/como-medir-tu-felicidad-y-la-de-tu-pais/

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