Café 67. El cuerpo, ¿santuario o mercancía?

Domingo 7 de mayo de 2017, 18:00h.

Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).

Comenzamos puntualmente a las 18:00 h. y el aforo máximo se alcanza con rapidez, por lo que os invitamos a venir con al menos 20 minutos de anticipación.

Platón aseguró que el cuerpo es una cárcel para el alma y consagró la idea de la dualidad entre ambos. Desde entonces el pensamiento filosófico y el religioso han despreciado tradicionalmente el cuerpo. Se lo consideraba innoble, indigno, inferior, sucio, frente a la pureza, la nobleza y la superioridad del alma. En las últimas décadas, sin embargo, se ha producido un giro radical: el cuerpo se ha convertido en nuestra sociedad en un objeto de consumo, un símbolo de estatus, la plasmación de la proyección de nuestro estar en el mundo, o en nuestro supuesto ser. Lo que antes era menospreciado ahora se convierte en un elemento central y orgulloso de nuestra identidad.

Ese cambio de perspectiva nos lleva a un planteamiento novedoso que supone preguntas peliagudas: ¿hasta qué punto somos libres para disponer de nuestro cuerpo? ¿Cuáles son los límites éticos de esta supuesta libertad conquistada? ¿Qué implicaciones, por ejemplo, tiene el hecho de que decidamos cederlo, alquilarlo o venderlo?

Algunas corrientes siguen considerando el cuerpo como un santuario, algo sagrado con lo que no se debe comerciar, y establecen líneas morales sobre el uso que se le puede y debe dar. Otras corrientes, en cambio, defienden que la decisión es puramente individual. Dónde nos situemos en este debate sobre la mercantilización del cuerpo influye en nuestra posición en asuntos de fuerte actualidad y dice mucho sobre nuestra relación con el cuerpo y la importancia que le otorgamos.

Ponentes

Ana de Miguel.  Doctora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid. Profesora Titular de Filosofía Moral y Política en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. En la actualidad dirige el curso de “Historia de Teoría Feminista” del Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid. Entre otros ensayos, es autora del libro “Neoliberalismo sexual. El mito de la libre elección”.

Teresa Oñate. Catedrática de filosofía en la UNED y directora de televisión por la Facultad de Filosofía de la la misma universidad. Asimismo, es directora del grupo internacional de investigación ONLENHER (Ontología. Lenguaje. Hermenéutica. Estética) y directora e investigadora principal del I+D: “Aristóteles y la hermenéutica. Un cambio de paradigma para Occidente”.

Ana Belén Tapia.  Licenciada en Filosofía y DEA en Filosofía en las Universidades de Medicina, Filosofía y Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. Kinesióloga, fundadora del centro Cilk. Acaba de defender la tesis doctoral “El cuerpo como sistema complejo: una aproximación epistemológica a las medicinas alternativas” en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense.

Antonio Vila-Coro. Licenciado en Farmacia y Doctor en Biología Molecular. Fundador de la Plataforma SNH que agrupa a familias que han accedido a la paternidad por gestación subrogada.

Modera

Marta Núñez

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría.

Un comentario el “Café 67. El cuerpo, ¿santuario o mercancía?

  1. cronos dice:

    Sólo para manifestar mi preocupación por lo que veo una transformación del café filosófico en programa de televisión. Supongo a todos conscientes de que lo que pasa en el café pasa en más ámbitos de lo que consensuamos en llamar realidad; la cual cada vez está más confundida con el espectáculo, gracias a la tecnología que nos permite ser estrellas mediáticas sólo con el apéndice inteligente que llevamos en la mano. Lo espectacular se caracteriza por establecer dos bandos, a favor o en contra, y entablar batalla. Es lo que entendemos por dialéctica. Y que se diferencia del diálogo (al modo Socrático pero también como lo entiende, por ejemplo, Sánchez Ferlosio) porque en este último existe un interés previo en escuchar al otro para que sus palabras estimulen mis pensamientos. En la dialéctica se trata más bien de destruir al otro y dejar bien claro quién gana la batalla de la razón (?).
    La última convocatoria, yo creí que al plantear una cuestión tan platónica como la relación entre cuerpo y alma favorecería el diálogo frente a la dialéctica, pero me equivoqué en la intuición y la cosa se simplificó hasta una de las derivadas de la dicotomía platónica en la actualidad y sólo se podía estar a favor o en contra de la gestación subrogada, en lo que yo sentí un empobrecimiento del asunto que nos convocaba.
    Visto el éxito rotundo que tiene vuestra convocatoria, creo que no estaría de más que los moderadores recordasen a los asistentes (ponentes y oyentes) lo que José Luis Pardo llamaría las reglas del juego, filosófico, en este caso. Sería bueno que el moderador de turno recordase estas normas del “formato” antes, durante y al final a todos los asistentes y siempre que sea necesario volver a recordar. Ahí van algunas sugerencias: 1.Serán mejor bienvenidos aquellos que vienen a escuchar que los que vienen a escucharse a sí mismos. 2. El ponente tiene mayor autoridad intelectual que el oyente, al menos de la materia que nos convoca, de otro modo ocuparían sitios inversos. 3 Llamar mentiroso al que hace uso de la palabra es poco filosófico, pues presupone en el insultante la posesión de la VERDAD, uno de los conceptos más cuestionados por la historia de la filosofía (a la vez que uno de los más buscados o investigados). Y 4. Aplaudir es de orangutanes, o de figurantes de plató televisivo; y aplaudir cuando se escucha lo que coincide con lo propio no es pensar; lo interesante es escuchar lo diferente al pensamiento propio, para así ampliarlo. El aplauso es una forma de expresión anterior a la palabra la cual nos permite acercarnos mejor a lo complejo.
    Ya lo anticipó Woody Allen cuando refelexionaba sobre que la realidad imita a la mala televisión. Intentemos que el sabio judío no tenga razón, al menos, en el marco de un café que se llama filosófico.
    Gracias, un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s