29 de noviembre, a las 18.00 h.
España es un país aconfesional, pero su constitución otorga a la Iglesia Católica un estatuto especial. En Inglaterra, país del multiculturalismo, un arzobispo se declara a favor de que el velo islámico esté presente en el espacio público.En Estados Unidos, la administración Bush ha sido un ejemplo de cómo una ideología radical, la de los new born, puede influir en la politica exterior de un país.Irán, Arabia Saudí y otros países musulmanes no renuncian a ser teocracias. Al revés, se consolidan como tales. En Francia, cuna y referente del laicismo, el gobierno de Sarkozy aboga por la introducción de elementos religiosos en el ámbito publico.
La cuestión laicidad/religión es de actualidad. ¿Debemos dejar que los elementos religiosos entren y se impongan en el ámbito civil? ¿Es la laicidad un concepto compatible con esa tendencia? ¿Es el laicismo una ideología que actúa contra la libertad religiosa? ¿Es inherente a la religiones del Libro (cristianismo, judaísmo, Islam), un proselitismo que invade el espacio público y lo tergiversa? ¿Cuál es el planteamiento que han de adoptar los ateos o agnósticos ante los símbolos que ocupan los espacios comunes: aceptarlos o rebelarse contra ellos?
El crucifijo, la kippa o el velo son para algunos la expresión de su cultura. ¿Deben, por lo tanto, poder exhibirse esos símbolos con plena libertad tanto en casa como en la escuela pública? Para los laicos, la ausencia de simbolos es innegociable dentro del área pública: ¿es esta postura la expresión de una intransigencia liberticida?